entonces es cuando te das cuenta, que del sueño de dónde has estado agarrada gran parte de tu vida, es mentira. Y duele, duele el saber que todas mis ilusiones eran falsas, que soñaba como una estúpida creyendo que tu por mi sentias algo, aunque fuese pequeño. Pero me equivoque, yo no fuí, soy ni seré nadie en tu vida, eso ya me lo has demostrado con el paso del tiempo, pero ahora más que nunca. Pocas cosas me quedan ya que decirte, pero te dire sólo una: aprende a valorar lo que tienes, ya que luego será demasiado tarde.

No hay comentarios:
Publicar un comentario