De pequeños, soñamos con ser unas de esas personas que marcan un antes y un después en la historia. Queremos conquistar el mundo con nuestras miles de sonrisas y gritar lo felices que somos. Queremos llorar de alegría y hacer castillos de arena. Con nuestra imaginación podíamos crear de una simple cama un coche de carreras o incluso un barco y jugar a ser los piratas que surcaban los mares días tras días.Podíamos crear de nuestro armario una gran tienda de ropa o de nuestro espejo una peluquería.Y como no, los miles de episodios que hacíamos con las barbies que en muchas ocasiones resultaban mas interesantes que la tele.
Ahora, un poco más mayores nos preocupamos por todas esas tonterías y nos amargamos la vida pensando en el día después.
¿Os acordáis cuando nos íbamos a dormir de pequeños? Nos dormíamos pensando en todas las aventuras que habíamos pasado ese día.
Ahora nos dormimos pensando en lo que va a pasar mañana y preocupándonos.
Hecho de menos esos momentos en lo que lo único que importaba era ser feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario