jueves, 23 de febrero de 2012

Fuera de mi vida

+ Siento lo que hice, perdoname, porfavor, yo te quier...
- Estoy harta de ti, solo veo hipócritas por todas partes, gente que no sabe valorar ni un puto gesto simpático, ni una palabra agradable, ni tan solo valora ese "buenos días" que tengo coraje de pronunciarle todas las mañanas, aunque ellos ni me miren cuando paso. Crees que lo mereces todo y más, pero en realidad no te mereces ni un centímetro del aire que respiras. 
Mi abuelo me enseño a ser agradecida y honesta; a intentar cuidar lo que tengo para que nunca me lo quiten, a tener siempre una sonrisa de oreja a oreja. Y se que muchos piensan "¿para qué? ¿para qué sonríe si en realidad no tiene ganas de hacerlo? ¿para que los demás vean lo contenta que está con su perfecta vida? No, no lo hago por eso, principalmente porque nadie tiene una vida perfecta. En mi caso, y en el de muchos, la culpa de que no sea perfecta es que entran en tu vida personas que creen que ellas si lo son. Yo no sonrío para que los demás me tengan envidia por tener las mejores personas del mundo a mi alrededor, sonrío para que esas personas también lo hagan, y para que mi abuelo, este donde esté, se sienta orgulloso de su nieta.
¿Y sabes qué? que si ahora mismo me viera, aquí, delante tuya diciéndote esto, solo me dejaría pronunciar estas ultimas palabras para ti: dentro de tres segundos te voy a invitar a salir de aquí.
+ No entiendo nada, ¿de donde?
- De mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario